Cartas desde el azul - Nereita
Imposible no pensar. Has sido una parte importante de nuestras vidas. Desde 1989 hasta nuestros días siempre estaban esos tus ojos grandes y esa sonrisa alegre, vivaracha, siempre dispuesta a jugar "una vez más ¡Markutxi!", y un abrazo enorme. Esto ya no más. El último en Unamuno. Las fiestas de la Uni, las andanzas entre Deusto y Lejona, los primeros coches... Alvarito construyendo Jaguars y Porsches. Imposible no recordar las tardes de manta y película en la casita de Galdakao. Imposible no regresar a la casa de Algorta, ¡qué fiesta!; a las excursiones al Carrefour, a las tardes de verano en La Rioja, a la batalla del clarete, la piscina, las parrillas... Imposible no verte empapada y riendo, abrazada a Ana, rodeada de tus amigas. Y el día que nos mostraste Ugaitz..., el chiquitín que se llevó a Lucera. La comida que hicimos en Briones, ¿te acuerdas? Con Koldo, Cristi, Icíar, Jesus... Imposible no quererte. Mi buen Álvaro encontró en ti su remedio. Hoy lloramos tu ausencia....




